Fueron absueltos los acusados por un cruel asesinato ocurrido en Viale

07/12/2017

Fiscalía no acusó a los dos imputados por el crimen de Pablo Ledesma y solicitó su absolución, que el Tribunal dictó • Sospechas sobre el accionar policial

La fiscal de Coordinación Carolina Castagno solicitó la absolución de Cristian Ariel Gutierrez, alias Pachi, de 33 años, y Juan Ignacio Almada, alias Guacho, de 24 años, que llegaron a juicio acusados del asesinato de Pablo Miguel Ledesma, alias Pichi, ocurrido el 26 de febrero de 2010, en la casa de la víctima en Viale.
Castagno expresó que arribó a la “certeza que Gutierrez y Almada no fueron los autores del aberrante crimen, lo que me lleva a no mantener la acusación por este hecho”.

• Deficiencias
Casi ocho años después del homicidio que conmocionó a Viale, quedó en exhibición la pobre investigación en la etapa de instrucción de la causa y la urgencia de la Policía en dar respuestas a una comunidad preocupada por una seguidilla de hechos, que culminaron con el violento crimen de Ledesma. Castagno, que sólo llevó adelante la acusación en el juicio, desarrolló un alegato basado en el análisis de la prueba testimonial y pericial que se adjuntó al expediente. La fiscal resaltó que los testimonios de los testigos de cargo y de la defensa, coincidieron en ubicar a Gutierrez y Almada lejos del lugar del hecho en el momento en el que se desarrollaba.
También señaló que no existe en el expediente ninguna prueba pericial científica que permita atribuirles a los imputados, con el grado de certeza que la Ley exige, el delito de Homicidio doblemente agravado por alevosía y Criminis Causa, en concurso real con Robo con arma cuya aptitud para el disparo no pudo ser acreditada, por el que fueron juzgados. Así, mencionó que de las pruebas de sangre, de ADN, y de las huellas digitales y papilares que se analizaron, ninguna vincula a los acusados con el crimen.

• Pedido
Castagno solicitó, lo que fue recogido por el Tribunal integrado por Elisa Zilli, Elvio Garzón y Ricardo Bonazzola, que se remitan las actuaciones al Juzgado de Instrucción para que se continúe la investigación.
Además, pidió, y aportó información para que ello ocurra, que se dé con el paradero de Matías Olmos, alias Matu, principal testigo de cargo, que fue buscado intensamente pero sin resultados, en la villa 1.11.14 de Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA).
Olmos, al que le comprende la misma orfandad de pruebas que a Gutierrez y Almada, batió a sus amigos, con quienes estuvo el día del hecho tomando alcohol y cocaína y fumando marihuna en el kiosco de la familia Kerps.
De allí se fueron juntos pero, por motivos que Castagno pidió que se investiguen, Olmos señaló a sus amigos como los autores del hecho.
Después de esa declaración no se lo volvió a ver en Viale. Las sospechas recaen sobre la Policía local, de quien se presume que presionó a Olmos para que “entregue dos nombres” para salvarse.
En este sentido, queda la incertidumbre si Olmos faltó a la verdad, incurriendo en el delito de Falso testimonio, o fue víctima de apremios.
Por su parte, Gutierrez y Almada aseguraron que fueron víctimas de apremios. Así, relataron que efectivos los llevaron al puente de Tabossi, donde los presionaron para que se denuncien mutuamente, para salvarse a sí mismos.

• Perdón
Al final de la audiencia, familiares de Ledesma expresaron su desazón por el cierre sin respuestas del debate.
En un gesto inusual, les pidieron disculpas a los imputados y los familiares que los acompañaban.
Incluso, el cuñado de Ledesma le dijo a Gutierrez: “Los nombres de ustedes me los pasó la Policía, en pleno velorio me agarraron a mí”.
La defensa de Gutierrez, en manos de Iván Vernengo y Damián Petenatti, señaló que “a las seis horas de hallado el cuerpo para la Policía el caso estaba cerrado”.
En este sentido cuestionaron que “eso impidió que se investigaran otras hipótesis sobre qué pudo suceder” y reiteraron “a las seis horas ya tenían a los sospechosos”.
La defensa de Almada, a cargo de los defensores públicos, Fernanda Álvarez y Juan Lazzaneo, resaltaron que “no sorprende la objetividad que, a lo largo de los argumentados y fundamentado alegatos, exhibió la fiscal”, añadiendo que “analizó las casi seiscientas hojas que tienen estas actuaciones con fundados argumentos”.

• Un botín irresistible
Castagno señaló que el día del hecho, en la casa de Ledesma se constató un gran desorden. A pesar que el móvil de los imputados habría sido robarle, en el lugar se encontraron tres billeteras con no magras cantidades de dinero argentino y dólares, además de una caja con mil trescientos veintiséis pesos.
La fiscal razonó que tales cantidades, para jóvenes que acostumbraban a pedir dos pesos para beber y comprar droga, hubiesen sido un botín irresistible.
Incluso destacó que al día siguiente del hecho, ambos volvieron al kiosco y como no tenía dinero, pidieron para comprar. En este sentido, se inscribe la frase de Almada, que cuando se enteró que Ledesma había muerto, dijo: “¿A quién le vamos a pedir ahora?”, consigna EL DIARIO. (APFDigital)

Fuente: APFDigital

Abogado egresado de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la UNL en el año 2011 y matriculado en las provincias de Entre Ríos y Santa Fe, como así también ante la Corte Suprema de la Nación.

Es formado en derecho penal y procesal penal, incluyendo un posgrado en Derecho Penal Tributario (UBA) y la especialización en Derecho Procesal Penal (FCJS - UNL). Ha realizado también el Curso de Litigación Penal Oral (FCJS - UNL) y la Diplomatura en Teoría del Delito (Universidad de Belgrano), además de haber participado en la VII Escuela Latinoamericana de Defensores Penales (INECIP).

Durante el año 2025 participó del Curso Intensivo en Técnicas de Litigación Penal, dictado en la Universidad de San Diego (School of Law), EEUU, California.

En el ámbito académico, se desempeña como docente de Derecho Penal - Parte Especial (Facultad de Derecho - UCA).

A lo largo de su trayectoria, ha obtenido la absolución de clientes en juicios orales y anulación de condenas en instancias impugnativas ante Tribunales Superiores, logrando también reducciones de penas.

Abogado egresado de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) en 1994. Matriculado en el Colegio de Abogados de Entre Ríos y en la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

Cuenta con un Posgrado de Especialización en Defensa Penal (FCJS - UNL) y una destacada trayectoria como abogado litigante, habiendo participado en casos de alto impacto, logrando la absolución de sus defendidos en causas como “Fernanda Aguirre”, “Ruiz” , “Ledesma” y “Bolsafe Valores SA”, entre otras.

Se ha desempeñado como Fiscal Adjunto y Fiscal General en la Fiscalía de Investigaciones Administrativas de Entre Ríos. Además, fue asesor en la Honorable Cámara de Diputados de Entre Ríos y en ambas Cámaras del Congreso de la Nación.

Es miembro del Instituto de Derecho Penal del Colegio de Abogados de Entre Ríos (CAER).